32. Enfrentamiento en la Oscuridad
Un pequeño grupo de enemigos se estaba acercando sigilosamente, liderado por el infame Merik, un cazador cruel y astuto. Merik había jurado acabar con la manda de lobos, para satisfacer a su señor el demonio Rojo y su avance hacia ellos era un recordatorio constante de esa amenaza.
Pero Alora no era la única en percibir el peligro inminente. Anabella, quien se había transformado en una loba en perfecta armonía con su entorno, aspiró el aire con su hocico y captó el inconfundible olor de la host