33. Sacrificio en la Batalla
El enfrentamiento comenzó con un estruendo, y el suelo tembló con la ferocidad de su choque. Anabella avanzó con gracia, esquivando los ataques de Merik y contraatacando con precisión. Cada mordisco y zarpazo eran ejecutados con maestría, mientras que Merik respondía con movimientos rápidos y astutos.
La batalla se convirtió en un torbellino de velocidad y fuerza, con ambos luchadores demostrando sus habilidades sobrenaturales. Cada rugido, gruñido y chisporroteo de energía mágica llenaba el ai