Elías estaba en su despacho, la frustración era una losa sobre sus hombros. Tenían pruebas, sí. Suficientes para sacudir los cimientos del imperio Brévenor. Pero Valeria le había suplicado que esperaran. "No es solo la empresa, Elías", le había escrito, su mensaje lleno de una angustia que él podía sentir a través de la pantalla. "Es mi legado. Su memoria está entrelazada en cada pared, en cada vid. Destruirlo todo de golpe... Necesito encontrar la manera de proteger mi legado, no solo de derr