PUNTO DE VISTA DE Adrián .
«Espere, señorita Torres», le ordené. Catalina se detuvo y se volvió hacia mí con expresión de sorpresa.
«Cariño, ¿qué estás haciendo?», Vera apretó los dientes y me agarró con fuerza del brazo.
«Es trabajo, y tengo que atenderla», respondí con calma. «Catalina , pasa».
Catalina dudó, pero luego dio un paso adelante y me entregó el expediente. «Este es el informe que pediste».
«Gracias», dije, rozándola con la mano, y ella me lanzó una mirada de sorpresa. «Lo revisarem