Un Lunes Ligero.
El lunes amaneció con la ciudad despertando lentamente, los primeros rayos de sol filtrándose entre las ventanas de los edificios y reflejándose en el asfalto húmedo por la lluvia del domingo. Valentina ya estaba lista para salir; su cabello recogido en un moño relajado, ropa sencilla pero elegante. Alexander la esperaba en la entrada del departamento, sosteniendo la puerta con una sonrisa que iluminaba su rostro. Agradeció tener un traje de emergencia en el carro.
—Buenos días —dijo él—. ¿List