Todo lo que no se Dijo.
Elena llegó sin avisar, como solía hacerlo cuando quería hablar sin la presión de una agenda o de formalidades.
Llamó a la puerta y entró antes de que Valentina respondiera, con la confianza de quien pertenece al espacio aunque no lo habite de forma permanente.
Traía café en dos vasos, gesto simple que implicaba compañía sin exigencias.
—Pensé que podríamos hablar —dijo, dejando uno de los vasos sobre la mesa.
Valentina lo tomó sin demasiado entusiasmo. El aroma era reconfortante, pero no sufic