Solicitud tramposa. 2
La enfermera que asistía a la ginecóloga salió para llamar a la siguiente paciente y, por suerte, era Edneris, ella se levantó de inmediato, llevando la mano de Owen consigo, pues quería que la acompañara en lo que la doctora tuviera que explicarles. Al entrar, encontraron a la ginecóloga terminando de apuntar algo en el expediente anterior, mientras la enfermera les indicó dónde sentarse: justo frente al escritorio.
— Buenas tardes, señorita Edneris Morrison. — saludó la doctora sin apartar la