Solicitud tramposa. 3
Owen, con una sonrisita traviesa, corrió la silla para agacharse y recogerlo antes de que ella le lanzara el cuaderno a la cabeza, molesta. Mientras estaba abajo de la mesa, vio que Edneris tenía las piernas abiertas, enredadas entre las patas de la silla, y pensó en hacerle una maldad, esperando que eso la llevara a la cama a dormir, pero su idea se vio truncada cuando ella bajó la cabeza y lo pilló infraganti, a medio camino.
— Ya terminé. — comentó Edneris, conteniéndose la risa.
— No han pa