Owen salió del trabajo con el corazón ligero, emocionado por entregar su regalo y ansioso por volver a casa, donde lo esperaba la morena de ojos miel más hermosa que había conocido en su vida, como su auto estaba en el taller, fue Jake quien lo llevó, durante el trayecto, le envió un mensaje a Edneris, como ella se lo había pedido, para que pudiera tener la cena caliente justo a tiempo para su llegada. Al entrar en la casa, lo recibió un silencio inesperado, pensó que tal vez ella estaría viendo televisión o escuchando música, como solía hacerlo.
— ¡Edneris! — llamó, dejando su maletín sobre el mueble junto a la puerta.
— En el comedor... — respondió ella con naturalidad — Buenas