Edneris no siempre dependía únicamente de la computadora para estudiar, había invertido en sus libros por una razón y en ese momento necesitaba uno en particular: el diccionario médico, bajó al estudio por él y, una vez de regreso arriba, comenzó a buscar la palabra caminando sin mirar al frente, confiada en que no había nada en su camino que pudiera hacerla tropezar.
Cuando por fin encontró el término deseado, se sacó el pequeño lápiz que llevaba tras la oreja y marcó la palabra, luego levantó la vista y observó a Owen, que estaba cómodamente instalado en el sofá blanco de la sala, disfrutando de su serie, ella sonrió, bajó la mirada y se dirigió a sentarse de nuevo con sus apuntes.