Mundo de ficçãoIniciar sessãoOwen la llevó a una residencial privada de lujo, de esas que solo aparecían en telenovelas o revistas de arquitectura, las casas no eran simples viviendas; eran auténticas mansiones con fachadas elegantes, ventanales inmensos y jardines cuidados al detalle. Edneris miraba por la ventana, asombrada, mientras el auto avanzaba por calles impecables, subía por una corta pendiente, giraba a la izquierda y se detenía finalmente frente a una de es







