Percibo el latir mi corazón cuando es ella misma la que me besa, pero, sobre todo, por las palabras que acaba de decir. Está feliz de estar aquí conmigo y eso es lo que importa por ahora.
―Es hora de darte un baño, cariño ―beso su cuello luego de romper el beso―. Te ves agotada y se acerca la hora de tus medicamentos.
Asiente con un movimiento de cabeza. Intenta quitarse la bata que lleva puesta, pero no puede hacerlo.
―Déjame ayudarte con eso.
Por fortuna, no se resiste, está tan cansada que su