Quince días después
Desde la noche en que, inesperadamente, le confesé que lo amaba, las cosas entre nosotros han mejorado de una manera sorprendente. Lud se ha portado muy atento, considerado y amoroso, tanto que, mis dudas acerca de sus sentimientos, han estado desapareciendo a pasos agigantados. Comienzo a confiar en él, a pesar de las secuelas que todavía permanecen de nuestro doloroso pasado. Durante estas últimas dos semanas nos hemos dado tiempo para conversar sobre temas simples y comune