La mañana llegó demasiado rápido para Sofía. Alejandro y ella se habían tomado el día libre, para poder hacer la mudanza y prepararse para la cena con ambas familias. La prensa estaba realmente necesitada de información y cualquier chisme que le pudiera dar la persona más influyente en el mundo hotelero y turismo del país. El problema es que nadie les estaba dando nada, sobre el amor entre la pasante y el heredero del Grupo Duarte.
A media mañana, Alejandro manejó por la ciudad hasta la casa de