11. Magnate Noruego.
El silencio que siguió a la revelación de los titulares fue más pesado que el que había antes de que entraran. Marina miró la pantalla de la tablet con una indiferencia que aterró a Gabriel. El perdón llegaba envuelto en comunicados de prensa y estrategias de relaciones públicas, la misma moneda con la que la habían vendido meses atrás.
—¿Creen que esto arregla algo? —preguntó Marina, devolviendo la mirada a la tablet sin llegar a tocarla—. Limpiaron el nombre de Marina Morales, la marca. ¿Pero