John
Esa noche, el salón de eventos del Grand Royal Hotel estaba impecable. Una alfombra roja cubría todo el vestíbulo de entrada, donde guardias, recepcionistas y asesores circulaban para organizar la recepción de los invitados.
John llegó puntualmente a las ocho, vistiendo un traje azul marino impecable, corbata gris oscura y el cabello perfectamente alineado. Su expresión era fría y austera. Caminó por el salón saludando a empresarios conocidos, políticos locales e inversionistas internaciona