Cuando John abrió los ojos, el escenario ante él había cambiado en un abrir y cerrar de ojos. David ya no estaba de pie. Yacía en el suelo del cobertizo, con el cuerpo retorcido por la caída. Sobre él, también caída, estaba Lily.
El corazón de John se aceleró. En un instante, lo comprendió: en el momento exacto del disparo, Lily se había lanzado contra David, empujándolo con todas sus fuerzas. David desvió el arma, alcanzando a Lily. El impacto arrastró a ambos fuera de la losa, cayendo al vací