John estaba tumbado boca abajo sobre la cama, todavía vestido, excepto por la chaqueta y los zapatos, tirados a un lado. Una botella de whisky casi vacía descansaba en el suelo. Bruce se acercó, vacilante. El jefe parecía dormir profundamente, vencido no solo por la bebida, sino por sus propios fantasmas.
— Señor Walker... —intentó decir en voz baja. No obtuvo respuesta. — Señor Walker...
Poco a poco, John abrió los ojos y los entrecerró al sentir la luz. Se llevó la mano a la cabeza, visibleme