Elizabeth
Elizabeth agradeció con una discreta sonrisa cuando la camarera de la cafetería puso otro trozo de tarta sobre la mesa. La joven camarera le devolvió la sonrisa con simpatía. Al igual que ella, las personas que se encontraban en la cafetería estaban maravilladas con la presencia de aquella hermosa joven de rasgos delicados y mirada serena, que irradiaba una gracia angelical, casi etérea.
Sentada junto a una ventana panorámica, Elizabeth parecía ajena a las miradas curiosas. Llevaba al