Era la noche del viernes, Laura estaba con los ojos abiertos mientras descansaba en los brazos de Alexandros Drakon. Se sentía un tanto extraña, hoy había estado plagado de diversas emociones que subían y bajaban de golpe.
En un repaso por su día, hoy su padre le había hablado como cuando ella no significaba nada para él. Hoy, él simplemente había llegado y, como si fuese cualquier trabajador, la había despedido.
Tras aquello, se había desquitado con todo lo que tenía a su paso, había pasado a r