Amelia se quedó viendo a Luciano. ¿Qué podía saber él de su hija? Se preguntó internamente, pero por miedo a lo que le dijera, no se atrevió a exponer esta pregunta ante él.
—¿Qué… ¿Qué sucede con mi hija? —finalmente preguntó la mujer con un poco de duda en la voz.
—Cuando te fuiste de la casa, investigué las razones que te hicieron irte y me topé con lo que recibiste… —dijo Luciano tragando en seco, pues lo que seguía era algo incómodo de mencionar.
—Ya lo veo, pero ¿qué tiene que ver con mi h