Moretti se había quedado por largo rato mirando la pantalla de su ordenador; esperaba alguna respuesta, pero al parecer, el receptor por alguna razón se había quedado mudo.
Aún consideraba que todo esto era demasiado arriesgado. Sí, en efecto, ya habían pasado 7 meses desde que Luciano había sido declarado muerto, pero eso no quería decir que con esos meses el país hubiese olvidado el escándalo; sin embargo, ante la insistencia de Ángela, no pudo más y tuvo que ceder.
Lo que lo llevó a confesar