Barbara sabía que Luciano estaba jugando con la mente de Edgar, sabía que cada palabra la analizaba con lupa; no necesitaba ser un genio para darse cuenta de lo que este hombre pretendía.
Mientras Barbara analizaba qué era lo que pudo haber sucedido en aquella época, Luciano comenzó a golpear sin piedad al hombre que estaba en el suelo; los gritos hicieron que Barbara saliera de aquellos pensamientos.
La mujer se horrorizó al ver cómo Luciano golpeaba una y otra vez el rostro de Edgar. Los gri