Eran casi las 6:00 am cuando Luciano llegaba a casa; el hombre necesitaba un baño para quitarse por completo las huellas de lo que había hecho.
El camino a casa había servido para que la adrenalina que corría por el cuerpo de Luciano se fuese estabilizando; sin embargo, con lo que no contaba era que, frente a su casa, un elegante deportivo se encontraba estacionado. Al ver las iniciales, supo que tendría problemas.
—¡Sebastiano Di Stefano, trae tu trasero aquí! —se escuchó una vez que el hombr