Luego de al menos 4 semanas más, Paolo se muestra respetuoso de su padre y compañero. En el caso de Pierre, debe reconocer que el joven posee habilidades innatas para los negocios.
Pierre en muchas de las ocasiones ha pensado que si toda energía mal encausada, la utilizara para hacer cosas más redituables, otra cosa sería de su hijo.
- Señor Legrand, ya podemos partir. -dijo el capitán del avión.
Pierre había estado posponiendo un viaje al extranjero, pues no se sentía cómodo dejando a Vania sola en la mansión Legrand, pero al ver que el embarazo iba bien, no tuvo más remedio que viajar.
Aquella noticia, luego de 4 semanas, fue música para los oídos de Paolo, quien buscaba el mejor momento para hablar largo y tendido con aquella joven, pero no era tonto, sabía que en la mansión Legrand, todos los sirvientes eran ojos y oídos de su padre.
Con aquello en mente, tan pronto como supiera que Pierre había salido del país, él le escribiría a Vania y la haría salir de la mansión quisiera