Lastimosamente, aquella sensación no perduró, pues al regresar al hospital, el hecho de que José María fuera el médico de Almendra, viejo amigo de Amelia, y la saludara cálidamente, fue motivo de un cambio de actitud de Luciano.
- ¡Amelia! ¡Dichosos los ojos! Pensé que te vería la semana pasada.
- ¡Hola, Chema! No, la semana pasada me quedé en casa, estaba agotada y solo vinieron Luciano y Tere. -dijo ella con una gran sonrisa dibujada en el rostro.
Para José María, ese cambio de actitud le pare