Luciano hoy tenía una agenda ocupada, llevaría a Almendra a su tratamiento y a Amelia a su primer chequeo. Ella, ya tenía 8 semanas de embarazo, lo curioso era que, por miedos de ella e inseguridades de él, habían pospuesto dos semanas la primera revisión oficial, hoy definitivamente ya no podrían seguir haciéndolo.
Almendra caminaba en medio de ambos, daba brinquitos de emoción, aquello era un poco sorprendente tanto para Luciano, como para Amelia, pues ¿quién se alegraría de ir a su tratamiento contra el cáncer?
- ¿Estás nerviosa, Almendra? -preguntó Amelia un tanto sorprendida.
- No, mami, no… ¿Por qué debería estarlo? Hoy voy a ver a mis amiguitos. -dijo Almendra con alegría.
- ¿Amiguitos, dices? -preguntó Luciano intrigado.
- Sí, como ya no voy a la escuela, aquí es donde veo a más niños como yo, todos tenemos un ratito para jugar. Chema nos deja jugar un rato y luego a cada uno nos va llamando para cuando nos cura.
Luciano y Amelia se miraron un tanto sorprendidos, ellos nunca ha