Pierre leía minuciosamente el informe que acababa de entregarle Massimo, cada palabra ahí escrita les mostraba la gravedad del problema.
Aquel texto prácticamente mostraba un resumen del origen de la chica, ella provenía de una familia humilde. Su apellido no era de renombre, incluso era algo común, sus padres tenían un negocio de comida casera, todo el tiempo iban al día.
Ella era la mayor de 4 hijas y no tenía 20 años como se decía, en realidad ella acababa de cumplir 18 años, solo unos meses separaban a Paolo de un delito de violación.
Pierre dejo salir un suspiro al terminar de leer el texto, era más que claro que su buen juicio no le había vuelto a fallar, aquella jovencita no podía ser la tremenda arribista que pintaban Paolo, Pauline y otros.
- ¿Qué fue entonces lo que sucedió? ¿Te das cuenta de que prácticamente es una niña? -dijo Pierre asustado por el contenido de aquel informe.
- Honestamente, si me preguntas, pienso que fue una trampa o una broma que salió terriblemente mal