Capítulo 113: Ruega porque todo sea verdad.
Laura llegó a la habitación donde estaba su hermano, lo miró a lo lejos y desde ahí se percató de que estaba furioso, sus ojos estaban inyectados de algo que no sabía bien como describir.
Aquella mirada le daba un poco de temor, pues tal como lo había pensado, esa era la misma mirada intimidante de su madre.
- Paolo… ¿Cómo estás? -preguntó Laura con un poco de inquietud en el corazón.
- ¿CÓMO DEMONIOS CREES QUE VOY A ESTAR? MI PADRE CONFÍA MÁS EN UNA COMPLETA EXTRAÑA QUE EN MÍ, ¿CÓMO DEMONIOS CREES QUE ESTOY? -gritó Paolo ante la frustración que sentía.
Laura movió la cabeza en negación, este era su hermanito, francamente, no lo podía reconocer.
Siendo honesta, desde que había comenzado a frecuentar a su padre biológico, había notado un extraño cambio en su carácter, pero jamás lo adjudicó a la convivencia con aquel hombre.
Ella no podría culpar al hombre, el señor Legrand era un hombre íntegro. Incluso en los 5 años que llevaban conviviendo, este hombre había creado no un lazo de amis