Luego de que Laura se cerciorara de dejar un poco más tranquila a la pobre joven que estaba ahí, salió de aquella habitación y se fue directo a ver cómo estaba su hermano.
Al salir se topó con Pierre Legrand, quien solo espero a que Laura saliera para entrar a conocer a la chica de la que le había hablado aquella joven llamada Odette.
Pierre aun guardaba sus reservas, él no podía simplemente creer todas las cosas que una joven desconocida le fue a decir. El hombre de verdad, esperaba que todo se tratase de un malentendido, él esperaba que su hijo no fuese un monstruo como lo había sido su madre, pero, aunque trataba de ser positivo, bien sabía que todo podía suceder.
El señor Legran siendo una persona juiciosa, quería conocer a aquella chica pues en los años que llevaba de vida, había aprendido a leer a las personas, su instinto jamás le fallaba y en esta ocasión, esperaba sucediera lo mismo.
Massimo, al escuchar el relato de la joven Odette, no quiso esperar mucho, al igual que Pi