Maya
Notar a mi madre por primera vez en... tales condiciones, no me bastó para que me rompiera el corazón en ese mismo lugar, sino que tuve en presencia la caída de una mujer fuerte, decidida, con los ojos perdidos, vacíos. Mi mente yace en verdades lamentables y enmarañadas. Puede que mi cerebro no admita como tal lo que pasó.
Inquieta y sin dejar de moverme, mi vientre no paraba de dar golpes suaves por unas largas horas. Fueron los chicos que al llegar al hospital dónde atendían a mi madre