NOLAN
El vuelo se alarga.
Largo. Silencioso. Engañosamente tranquilo.
Pero la siento.
Mila.
Incluso a través de las filas. Incluso sin mirarla.
Siento su ira, su desasosiego, su respiración irregular.
Siento todo lo que se esfuerza por retener, las emociones que entierra bajo esa fachada helada que cree poder oponerme.
Y cuanto más se esfuerza por ignorarme, más me obsesiona.
Cuanto más lucho por no mirarla, más quiero volcarlo todo, gritar hasta que ella también estalle.
No