Yannek:
Vuelvo a darle otra calada a mi habano.
Mis hombres agarraron a la chica y la mantienen custodiada nuevamente en el calabozo.
Estefan está también encerrado, pero en su habitación, esperando a que pasen los efectos de la droga que se metió.
Eso es lo único que no me gusta de mi sobrino. Nosotros los Volka siempre vendimos la droga, nunca fuimos quienes la consumíamos.
—Voy a intercambiar unas palabras con la prisionera—comunico, mentalizándome a interrogarla y no a matarla yo mi