Viktoria:
El silencio de la noche es absoluto excepto por algún que otro quejido de dolor de cualquiera de los prisioneros.
El castigo de dejarme sin comida creo que ha llegado demasiado lejos porque no parece una simple tortura, sino más un bien un medio para matarme. Llevo cuatro días sin probar alimentos.
«¿Y si me muero de hambre?» Me abrazo a mi misma « No me quiero morir sin haber descubierto qué pasó con mis padres, y con mi hermano»
Despierto de medio lado,cubierta por el viejo c