Elijah se tensó, su cuerpo se puso rígido, pero luego estalló en una carcajada estruendosa que llenó la habitación.
—Vaya, parece que te encanta ser el centro de atención. ¿Crees que te buscan a ti? —le preguntó, con tono burlón.— Ellos buscan a un monstruo con un cuerno largo en la frente, alguien que me sobrepasa en tamaño. ¿Qué harían con una pulguita como tú?—. Le dio un golpecito en la frente y Marlen frunció el ceño.
—Eres un idiota, siempre me minimizas —protestó enfadada, e intentando l