Marlén caminaba con cautela entre las sombras, como un habilidoso ladrón que espera no ser descubierto. Cada paso era silencioso, cada movimiento cuidadosamente planeado para evitar cualquier ruido que la delatara. Se escondía detrás de las paredes, asomándose furtivamente para asegurarse de que no hubiera nadie cerca y su corazón latía acelerado, excitado por la adrenalina de su pequeña travesía.
De repente, cuando solo le faltaba un pasillo para llegar a su habitación, sintió como dos dedos s