Marlen continuó llorando desconsoladamente. Su madre se había arrepentido de contarle sobre Mateo por miedo a Diamantín; además, porque se vería obligada a revelar que la había hechizado y eliminado todos sus recuerdos. Entonces su hija no la perdonaría jamás.
Marlen sufría intensamente sin imaginar que en la manada de lobos, en ese mismo momento, su mejor amiga y guardiana se encontraba en el jardín trasero. Era lo único que quedaba como parte muy directa de su magia en ese lugar.
Sabrina expe