Víctima de su seducción.
—¡No vuelvas a besarlo delante de mí, porque si no te convertiré en viuda por segunda vez! — Amenazó Elijah a Marlen, quien tenía la mano alzada para invocar un hechizo de elemental hielo, pasmada y sin comprender, bajo la mano.
—Eres un demente — murmuró Marlen con el ceño fruncido.
Al ver que ella no tenía planes de lastimar al supremo y este seguía tocándole los labios, ridiculizándolo porque otro no debía tocar a la mujer que se convirtió en su prometida, enfadado, Dimitri lanzó una ráfaga