Una princesa distinta.
A la mañana siguiente, Nerea peinaba el cabello de Marlén, notando su postura rígida y elegante. Ella no parecía la mujer que ellos conocían, era totalmente distinta. Aunque no era soberbia, sí parecía una princesa que había sido criada llena de lujos y comodidades.
—Luna, su baño está preparado —le avisaron dos criadas cuando salían del cuarto de baño y, antes de salir del aposento, le hicieron una reverencia.
—Ella nunca nos dejó preparar su baño, no quería que hiciéramos cosas por ella y aho