Supremo juguetón.
—¡Supremo! — exclamaron todos cuando lo escucharon aclararse la garganta. Estaban tan concentrados en el espectáculo frente a ellos que no usaron sus sentidos para percibir que Elijah estuvo allí, oyendo todo desde que comenzó, y aunque no podía ver más que una oscuridad terrible, Lucius le narró la escena, mientras él sonreía divertido, asombrado y animado porque su luna estaba mostrándoles a sus guerreros cómo se pelea. De ser la chica que corría de los wendigos, ahora era la que pateaba tras