Atracción primitiva.
— Así es. Este niño es mi hijo.
El anuncio del supremo provocó un murmullo generalizado entre los presentes. Tesa, la hermana de Elijah, dio un paso enfrente y pensó en que sus dos hijos, de 17 años, no habían tenido la posibilidad de tener una transformación humana, sino que seguían en sus formas de lobos.
— Es tu hechizo, es injusto que tu hijo sí… — comenzó a decir afectada, pero fue interrumpida por un gruñido gutural de Elijah.
Con una autoridad innata, Elijah liberó una oleada de feromona