Ava Davis.
Mi esposo llegó a casa al amanecer,estuvo tomando licor,es claro que no puede olvidarla.
Le pregunté dónde había estado y me respondió de manera agresiva.
He pasado toda la tarde evitando hablar con él,no tiene caso,siempre discutimos y termina gritándome.
Pude ver que estaba hablando con su padre,rezo porque no le cuente que le pedí un empleo.
Para terminar de empeorar la cuestión Camila cree que puede entrar y salir de la mansión.
—¡Hola,señora Luna! —Hay burla en su tono de voz.