Liam Jones.
En la penumbra de un bar exclusivo observaba a las mujeres bailar.
Sus movimientos fluidos y provocativos atraían miradas libidinosas.
El bar estaba lleno de hombres dispuestos a gastar su dinero en un instante de placer.
Mientras tomaba un sorbo de whisky, me hundía en recuerdos dolorosos.
Mi vida dio un giro inesperado con la llegada de Mel. Su presencia era mi mundo.
Cada mirada de sus profundos ojos color esmeralda me atrapaba, haciéndome sentir completo, pero al mismo tiempo