Liam Jones.
Era una noche como ninguna otra, mi alma estaba impregnada de un nerviosismo que inundaba cada fibra de mi ser.
Estrella, la mujer que había conquistado mis pensamientos y sueños, bailaba conmigo al son de una balada romántica.
Era la misma discoteca donde nuestras miradas y destinos se cruzaron por primera vez.
Su belleza era abrumadora, pero más allá de eso, había algo en su esencia que me llenaba de esperanza.
—¿Estás segura? ¿Sin arrepentimiento? — le pregunté, sintiendo el lati