Ava Hills
Tomaba el té con David cuando mi teléfono sonó, rompiendo la placidez de nuestra conversación.
Al mirar la pantalla y ver que era mi padre, una mezcla de emoción y tensión me invadió.
No sabía si estaba preparada para escuchar lo que tenía que decir. Presentí lo peor.
—Hola, papá —dije, intentando ocultar un ligero temblor en mi voz.
Sus palabras resonaron al otro lado de la línea, llena de la firmeza y el liderazgo que siempre había admirado.
Me contó sobre el conflicto con Liam , i