58. Sucesos y búsqueda
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Magnus
—Se desmayó, Alfa —dijo un guerrero con urgencia.
Me acerqué de inmediato, observando el cuerpo tendido en el suelo. Algo no estaba bien.
—Llévenlo al hospital —ordené con firmeza, pero no me aparté.
—Magnus... no está sanando —la voz de Eve llegó hasta mí, tensa, preocupada.
Fruncí el ceño y me incliné, inspeccionándolo de cerca. Era cierto. A pesar de su regeneración, la herida permanecía abierta, supurando un líquido oscuro. Y lo peor...
El olor.
Dulce, pero químico. Veneno.
—¡Llév