44. Años pensándolo
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Magnus
Ya se escuchaba el ruido de los invitados llegando.
El vínculo se hizo un poco más fuerte por su presencia lo que hizo que el dolor remitiera un poco. Cerverus había llevado la mayor carga del dolor por el lazo casi roto y por eso estaba tan débil, pero ayer que ella llegó pude dormir mejor que en todos estos seis meses y hoy me sentía con más energía.
Pensé que podíamos avanzar, pero su mirada se heló y su voz salió cortante de sus hermosos labios rojos.
—¿Tuya? —su risa fue despect