43. Tarde o temprano
43
Eva
Cuando regresé a la casa, Magnus me seguía, me agarra la muleca lo que hace frenar mi avance en el pasillo.
—Mi madre está muy emocionada con la fiesta de esta noche —dijo, con una sonrisa tranquila, mientras sus ojos se clavaban en los míos, como si supiera lo que estaba por decirme.
—¿Fiesta? —pregunté, desconcertada, frunciendo el ceño.
—Sí. Para celebrar su regreso —respondió con una calma fingida que no me convenció—. No puedes marcharte, Evelyn. No después de todo lo que ha hec