84. Bajo pieles falsas.
Narra Ruiz.
La noche cae como un manto sucio sobre la ciudad que empieza a susurrar mi nombre con miedo, con respeto, con la inevitable resignación de quien sabe que la muerte puede venir vestida de traje negro o de carcajada ronca, dependiendo de mi humor.
Estoy en el fondo del "Cuchillo de Plata", un puto tugurio donde el techo amenaza con venirse abajo y el whisky sabe a traición, pero es el lugar perfecto para escuchar a las ratas cuando huyen del barco.
Clarita se sienta a mi lado, demasia