55. La jaula se cierra.
Narra Ruiz.
No me gusta cuando todo parece demasiado perfecto.
No porque crea en la paz. Porque en mi mundo, la paz no existe. Solo hay pausa entre balas. Lo que me inquieta es el silencio artificial, ese que se siente antes de que explote la granada. Ese que te hace mirar por encima del hombro con un cigarro en la boca y la mano en la Glock.
Y esta semana, todo ha estado demasiado… suave.
Los cargamentos llegan a tiempo. Los pagos entran sin resistencia. Los soplones no hablan. La policía hace